Un nuevo capítulo en la disputa por Groenlandia
Groenlandia volvió al centro del debate geopolítico durante la cumbre de la OTAN en Turquía, donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que la isla "debería estar controlada por Estados Unidos, no por Dinamarca". La declaración reavivó las tensiones con Europa y puso sobre la mesa la importancia estratégica del Ártico.
El interés estratégico de Washington en el Ártico
Estados Unidos ya mantiene en Groenlandia la Base Espacial de Pituffik, la instalación militar más septentrional del Pentágono. Esta base es clave para la vigilancia de misiles y la defensa del Ártico, una región que cobra cada vez más relevancia debido al deshielo y las nuevas rutas comerciales.
Las amenazas de Rusia y China en la región
Desde Bruselas, se teme que tanto Rusia como China estén aumentando su presencia en el Ártico, lo que representa un desafío directo a los intereses de la OTAN. El control de Groenlandia permitiría a Estados Unidos contrarrestar esa influencia y asegurar su dominio en la región.
Groenlandia es clave para la seguridad mundial, y Estados Unidos debe tener el control, no Dinamarca
La insistencia de Trump en este tema no es nueva. Ya en 2019 propuso comprar la isla, una idea que fue rechazada por Dinamarca. Ahora, en el contexto de la cumbre de la OTAN, la discusión vuelve a poner a prueba las relaciones transatlánticas.