La estrategia detrás de la Constituyente
Aunque el candidato presidencial Iván Cepeda (Pacto Histórico) insiste en que no busca convocar una Asamblea Nacional Constituyente, varios hechos han sembrado dudas. El presidente Gustavo Petro ha impulsado abiertamente la iniciativa, recolectando firmas en actos políticos y pidiendo dinero a la ciudadanía para alcanzar cinco millones de rúbricas antes del 20 de julio, fecha límite para radicar el proyecto en el Congreso.
Según fuentes cercanas a la campaña, el objetivo sería generar emoción en las bases para asegurar un triunfo en primera vuelta presidencial el 31 de mayo, dado que en segunda vuelta las encuestas muestran un panorama más complejo. La propuesta ha sido rechazada por la mayoría de candidatos, como Sergio Fajardo, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, quienes defienden la Constitución de 1991.
Reacciones de los candidatos opositores
"La Constitución no puede ser un arma de guerra electoral. La haremos respetar, Presidente. No le quepa la menor duda", afirmó Sergio Fajardo.
"Petro cree que los problemas de Colombia se solucionan con una nueva constitución. No señor, los colombianos no necesitan soluciones de papel sino alguien que gobierne y resuelva sus necesidades", señaló Paloma Valencia.
"La Constitución no se cambia", dijo Abelardo de la Espriella, comprometiéndose a defender la Carta Magna.
Un plan a largo plazo para la izquierda
Analistas como Carlos Arias consideran que la Constituyente es un plan A y un plan B para la izquierda, anticipándose a una posible derrota electoral. "Cepeda lo ha dicho sin sonrojarse, aunque al principio lo vendió como un diálogo social", comentó. Por su parte, Gonzalo Araujo de la firma Orza señaló que "el proyecto político de la izquierda colombiana incluye un cambio de reglas para buscar mayorías que le permita implementar su visión del Estado".
El dilema de Cepeda entre el Acuerdo Nacional y la Constituyente
Cepeda ha enfatizado en buscar un Acuerdo Nacional, liderado por el exministro Juan Fernando Cristo, para alejarse del fantasma constituyente y acercarse al centro político. Sin embargo, fuentes cercanas indican que, si gana, intentaría primero el Acuerdo Nacional, pero no quiere desmarcarse de la Constituyente en campaña para evitar roces con Petro. El Partido Alianza Verde se sumó a su candidatura con el compromiso de no apoyar reformas a la Constitución, aunque en eventos de campaña se han visto personas recolectando firmas.
Petro insiste en las reformas pese a los bloqueos
El presidente sostiene que la Constituyente es el único camino para aprobar reformas sociales como la de salud, pensional y salario mínimo vital, ante las negativas del Congreso y la Corte Constitucional. No obstante, críticos señalan que el Congreso ya aprobó dos de sus tres reformas principales (laboral y pensional) y que la ley de salud aún puede revivir. Además, Petro ha enfrentado escándalos de corrupción como el saqueo a la UNGRD, lo que contradice su discurso de lucha contra la corrupción.
El camino hacia la Constituyente
Si se logran las cinco millones de firmas, la iniciativa pasará al Congreso, una corporación dividida y enemistada con la izquierda. El proceso es extenso y requiere consensos, lo que hace incierto su futuro. Mientras tanto, Petro busca mantener vigente su proyecto político incluso después de salir de la Casa de Nariño.