La presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido enviar al Congreso un plan B de reforma electoral que se aleja de las propuestas originales más ambiciosas. Esta reforma mínima no modifica el sistema electoral ni elimina privilegios de los partidos, pero fue el resultado de un acuerdo entre Morena, el Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) para preservar la coalición oficialista.
Tras cuatro días de negociaciones intensas en la Secretaría de Gobernación, los dirigentes y legisladores de las tres fuerzas políticas firmaron un compromiso público para respaldar esta reforma, evitando una fractura que podría afectar las elecciones federales y locales previstas para 2027.
La reforma que planteamos iba mucho más allá... pero vamos a seguir insistiendo.
Entre las propuestas originales que no fueron incluidas se encontraban la facilitación del voto para mexicanos en el extranjero, la regulación del uso de inteligencia artificial en campañas, la reducción de senadurías y diputaciones plurinominales, y una disminución del 25% en el financiamiento público a los partidos.
El plan B se centra en limitar el gasto y el número de diputados en los congresos locales, así como en reducir el número de regidores en los ayuntamientos para reorientar recursos hacia obras y servicios públicos. Estos cambios implican modificar los artículos 115 y 116 de la Constitución, con un ahorro estimado de 4,000 millones de pesos.
Además, Sheinbaum propuso reformar el artículo 35 constitucional para permitir que temas electorales, como la reducción del financiamiento público, puedan ser sometidos a consulta popular, aunque esta propuesta no ha sido aceptada por los partidos aliados. También busca adelantar la consulta de revocación de mandato para coincidir con las elecciones de 2027, lo que ha generado rechazo en la oposición.
Otro punto original del plan B fue la intención de reducir los salarios de altos funcionarios electorales para que no superen el salario presidencial, una medida que hasta ahora ha sido evadida por los organismos electorales.
Nosotros vamos a seguir, de todas maneras, insistiendo en que también debe haber disminución de los privilegios a los partidos políticos y la elección de todos los diputados.
Sheinbaum evitó criticar directamente a sus aliados políticos, pero advirtió que la opinión pública respaldará su propuesta original y evaluará la postura de cada partido en función de ello.