Un viaje a la tradición ibérica sin salir de Bogotá
La palabra 'tapa' apareció en el diccionario de la Real Academia Española en 1939, pero el tapeo como costumbre lleva siglos arraigado en España. Hoy, esa tradición encuentra una nueva interpretación en el norte de Bogotá, en Casa República, una mansión patrimonial de la calle 85 que ahora alberga Tapeo, un bar que invita a comer sin solemnidades, con buenos vinos, cervezas y una carta corta pero llena de sabor.
Sabores que cruzan el Atlántico
La propuesta de Tapeo es clara: no reinventar las tapas, sino hacerlas bien y ricas. Para empezar, unos churros crocantes rellenos de queso manchego, miel y trufa negra que sorprenden por su equilibrio. Luego, la clásica morcilla de Burgos sobre pan con 'tumaca', esa sencilla combinación de tomate maduro, aceite de oliva y sal que demuestra que la cocina española emociona con lo justo.
- Tortilla española coronada con jamón serrano.
- Croquetas de embutidos ibéricos.
- Calamares apanados con mayonesa de chipotle.
- Carpaccio de atún de textura impecable.
- La 'gilda', el famoso pincho vasco con aceituna, anchoa y piparra.
Guisos colombianos que no incomodan
Tapeo también se atreve a fusionar mundos: torreznos glaseados de maracuyá con emulsión de aguacate, o un pulpo gallego sobre crema de queso manchego y papa criolla. Son guiños colombianos que no desentonan y que enriquecen la experiencia.
Para compartir y cerrar con broche de oro
Para el centro de la mesa, dos platos contundentes: entraña de res con chimichurri de piparras y pepitos de carne con queso Idiazábal. Y para el final, una torta vasca o una crema catalana que redondean el recorrido.
Picar bien y hablar mejor, el viejo y sabroso ejercicio de tapear.
Tapeo encuentra en Casa República un escenario ideal, un edificio que conserva el encanto de la Bogotá de otras épocas. Un lugar donde la cerveza, el vino y la conversación son tan importantes como el plato. Una apuesta concreta que vale la pena visitar.