El impacto en la comunidad científica y la salud pública
Investigadores de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos y la Universidad de Bergen en Noruega han confirmado que modificar la dieta en la tercera edad reduce significativamente el riesgo de mortalidad y prolonga la esperanza de vida.
El estudio destaca que reemplazar alimentos procesados y carnes rojas por legumbres, granos integrales y frutos secos puede añadir hasta 10 años de vida a personas mayores de 60 años.
Cambios efectivos incluso a partir de los 80 años
Los científicos recalcan que adoptar estos hábitos alimenticios saludables a partir de los 80 años puede incrementar la longevidad en aproximadamente tres años, lo que demuestra la capacidad de renovación biológica en edades avanzadas.
La capacidad de renovación biológica del cuerpo persiste en la vejez, lo que abre una ventana para mejorar la calidad y duración de vida mediante la alimentación.
- Granos integrales
- Legumbres
- Frutos secos
- Reducción de carnes rojas
- Evitar alimentos procesados