La designación de los generales en retiro Alejandro Barrera y Norberto Mujica como director y subdirector de la Policía Nacional no fue una decisión improvisada. Durante semanas, el presidente electo Abelardo De la Espriella y su equipo de empalme en seguridad sostuvieron reuniones reservadas en Barranquilla para analizar perfiles, trayectorias y los desafíos que enfrentará la institución en el nuevo gobierno.
Un proceso de selección minucioso
Pocos días después de la victoria electoral, comenzaron los encuentros estratégicos liderados por el ministro de Defensa designado, general en retiro Jorge Mora. Sobre la mesa del mandatario electo llegaron hojas de vida de oficiales activos y retirados, acompañadas de análisis sobre su experiencia operacional, administrativa y de inteligencia.
La revisión incluyó una evaluación de los principales retos en seguridad ciudadana, homicidios, extorsión, orden público, crimen organizado y fortalecimiento de capacidades de inteligencia. Bajo esos criterios, los nombres fueron avanzando en las discusiones.
El giro que sorprendió a los propios protagonistas
Durante buena parte del proceso, el general Luis Enrique Méndez figuró como uno de los más opcionados para dirigir la institución. Sin embargo, la posibilidad de llamar del retiro a oficiales con experiencia en inteligencia ganó fuerza y terminó imponiéndose, bajo la premisa de conformar un mando con conocimiento de las principales especialidades de la Policía.
La decisión definitiva se tomó la tarde del lunes 3 de agosto en Barranquilla, cuando Barrera y Mujica fueron citados para reunirse con el presidente electo y recibir el anuncio oficial. Según fuentes cercanas, la designación tomó por sorpresa a ambos: Barrera esperaba ocupar la Subdirección y Mujica la Dirección Nacional de Inteligencia, pero el mandatario modificó el escenario.
La decisión no fue de último momento, sino el desenlace de un proceso en el que se revisaron perfiles, trayectorias y los desafíos que enfrentará la institución durante el nuevo gobierno.
Una cúpula con sello de inteligencia
Con esta elección, De la Espriella optó por una cúpula integrada por dos oficiales retirados con trayectoria en inteligencia y experiencia en dependencias como la Dipol, la Dijín, Carabineros, Antinarcóticos y distintas comandancias territoriales. Ese recorrido fue uno de los factores más valorados durante la selección.
La definición de la cúpula policial marca el inicio de la reconfiguración del alto mando del sector defensa. Se espera que en las próximas horas se revelen los nombres de quienes integrarán la nueva cúpula de las Fuerzas Militares, sin descartar el regreso al servicio activo de otros oficiales retirados.