El arranque de 2026 trajo cifras excepcionales para la inversión extranjera directa (IED) en Colombia. Sin embargo, un análisis detallado de los datos revela que ese dinamismo no responde a una reactivación generalizada, sino al impacto de una sola transacción de gran envergadura: el pago que le hizo la multinacional Millicom a Empresas Públicas de Medellín (EPM) por Tigo Une.
Un salvavidas estadístico en telecomunicaciones
De acuerdo con el más reciente reporte de la balanza de pagos publicado por el Banco de la República, la IED totalizó 3.794 millones de dólares durante el primer trimestre del año. Esta cifra representa un repunte del 34,4 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior.
No obstante, es importante resaltar que el 59 por ciento del aumento absoluto de toda la inversión extranjera (971 millones de dólares) en el país se debió exclusivamente a este movimiento empresarial de enero.
Un auténtico 'meganegocio' de telecomunicaciones, concretado en el primer mes del año, se convirtió en el principal salvavidas de las estadísticas macroeconómicas del país.
Sectores en declive: minería y construcción
Mientras la IED total creció, sectores clave como la minería y la construcción sufrieron las peores caídas. Estos resultados contrastan con el optimismo general y evidencian una recuperación desigual en la economía colombiana.
El informe del Banco de la República no detalla las cifras específicas de cada sector, pero fuentes del mercado indican que la inversión en minería e hidrocarburos disminuyó por la incertidumbre regulatoria, mientras que la construcción enfrenta una desaceleración por altos costos de materiales y menor demanda.
Perspectivas para el resto del año
Analistas económicos advierten que, sin nuevas transacciones de gran magnitud, la IED podría moderarse en los próximos trimestres. La dependencia de un solo negocio deja al país vulnerable a fluctuaciones externas y resalta la necesidad de diversificar los flujos de inversión.